Certificación de grado alimenticio: seguro para todos los productos comestibles
En el envasado de alimentos, la seguridad no es opcional, y las tapas inferiores de hojalata cumplen plenamente con las normas internacionales de seguridad alimentaria. Su recubrimiento de estaño de grado alimenticio actúa como una barrera resistente entre la base de acero y los alimentos, eliminando así el riesgo de contacto con el metal, contaminación o cambios de sabor inusuales. Ya sea que envasa mermeladas ácidas, cereales secos o chocolates delicados, estas tapas cuentan con las certificaciones FDA, UE e ISO, para que tanto las marcas como los consumidores puedan estar tranquilos.
A diferencia de las tapas de plástico barato o metal de baja calidad, las opciones de hojalata no contienen sustancias químicas nocivas que puedan filtrarse en los alimentos con el tiempo. Además, resisten bien al óxido y la corrosión, incluso en contacto con alimentos húmedos o ácidos, por lo que sus productos se mantienen en perfecto estado desde la fábrica hasta el estante y, finalmente, a la cocina del consumidor.
Sellado hermético: conserva la frescura y prolonga la vida útil
La frescura es fundamental para los alimentos: su sabor, calidad y la percepción que los clientes tienen de su marca. Las tapas inferiores de hojalata son excelentes para mantener el contenido fresco por más tiempo. Fabricadas con precisión, forman un sello hermético con recipientes compatibles (latas, frascos de vidrio o plástico apto para alimentos), impidiendo la entrada del aire, la humedad y las plagas que causan deterioro, rancio o contaminación.
Ese cierre hermético es una gran ventaja para las marcas: prolonga la vida útil, reduce el desperdicio de alimentos y conserva el sabor, el aroma y la textura originales de sus productos. Los snacks secos como galletas, frutos secos y cereales se mantienen crujientes; las conservas y los productos enlatados se mantienen frescos, sin sacrificar nada. Incluso los productos en polvo (especias, mezclas de proteínas, etc.) se mantienen sin grumos gracias a la capacidad de la tapa para bloquear la humedad.
Durabilidad que resiste las exigencias del envasado de alimentos
Los envases de alimentos pasan por muchas etapas, desde las líneas de producción y el envío hasta los estantes de las tiendas y su uso en el hogar. Las tapas inferiores de hojalata son resistentes a este trato, con mayor resistencia estructural que las alternativas más endebles. Fabricadas con acero estañado grueso de alta calidad, resisten abolladuras, deformaciones y daños durante el transporte, para que sus envases permanezcan sellados y sus alimentos protegidos.
Su durabilidad las hace ideales para todos, desde pequeñas marcas artesanales hasta grandes fabricantes de alimentos. Ya sea que envases mermeladas caseras en lotes pequeños o produzcas verduras enlatadas a gran escala, las tapas de hojalata ofrecen un rendimiento constante. Sin fugas, sin roturas, sin empaques dañados.